Added by on noviembre 13, 2014

VIP - Discipulado

Centro Cristiano Bet-el, Dorado Puerto Rico

¿Qué es comunión?

2 corintios 13:14 – La gracia del Señor Jesucristo, y el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

La misión y la obra que Dios nos ha encomendado se hace de dos formas: por medio de la gracia del Espíritu Santo o por medio de nuestras propias fuerzas. Sin embargo, la mayor parte de los hombres y mujeres que han impactado este mundo en el pasado y están impactándolo en la actualidad, son personas que tienen una comunión y dependencia del Espíritu Santo. La comunión con el Espíritu santo es la clave para disfrutar y tener éxito en la vida cristiana.

¿Por qué no hemos tenido una comunión con el Espíritu Santo?

Porque lo hemos ignorado como lo que Él es: una persona.

Por ejemplo, algunas veces, ciertos problemas en nuestros hijos y esposos son ocasionados por ignorarlos cuando hablan, cuando se sienten heridos, etc. En el momento que no le damos la importancia que se merecen, los estamos tratando como a unas cosas, y eso los lastima. Así mismo ocurre con el Espíritu Santo, cuando no le damos el lugar que se merece, lo estamos ignorando. Basado en lo anterior, nos damos cuenta de que es necesario que cada creyente reciba la revelación de que el Espíritu Santo es una persona, y que como tal, debe ser tratado. El Espíritu Santo no es un viento, una paloma, no es aceite, no es fuego; todas estas cosas representan lo que El es en cada una de sus facetas, y son una representación de su poder aquí en la tierra; pero debemos tener clero que Él no es una cosa, sino una persona.

La palabra otro es del vocablo griego “allos” que significa otro de la misma clase. Jesús no nos dice. “les enviare una cosas, u otro de menor clase que yo”; sino que dice: “les enviare uno que será de la misma clase que yo; es más, ustedes podrán hacer mayores obras con Él que conmigo, porque yo estoy limitado a un cuerpo físico”.

Juan 16:7 – Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si yo no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si yo me voy, os lo enviaré.

La palabra consolador es del vocablo griego “Parakletos”, que significa consolador, confortador, uno que se para al lado para ayudar. Esta palabra sugiere la habilidad y adaptabilidad para prestar ayuda y se usaba en las cortes de justicia para denotar asistencia legal, un defensor, un abogado.

Conclusión

El llamado principal del Espíritu santo es ayudarnos, y pararse a nuestro lado para darnos consuelo y animo. Por tal motivo, debemos hacernos ciertas preguntas; ¿He estado pidiendo ayuda al Espíritu Santo para cambiar, ayuda para hacer el trabajo, ayuda para orar, para predicar, enseñar, etc.? ¿Le he pedido ayuda para cambiar malos hábitos en mi vida, en mi conducta? Si hemos fracasado en un área específica, es porque no le hemos pedido ayuda: nunca más trate al Espíritu Santo como una cosa. Comienza a tratarlo como persona y verás la diferencia en tu relación con tu amado padre Dios.

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