El Reino Inconmovible

“La mayor trajedia de la vida no es la muerte, sino vivir sin un propósito, una vida con las prioridades incorrectas”  -Myles Munroe

La prioridad número 1 de Dios para la humanidad es que descubramos, entendamos y entremos al Reino de los cielos.  En Mateo 6:33 Jesús dice: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y las demás cosas serán añadidas”.

Dios estableció solamente 2 prioridades para la humanidad su Reino y su justicia.  Cuando hablamos de Reino, nos referimos a que es la influencia de gobierno de un Rey sobre su territorio, impactándolo con su voluntad, propósito e intención personal, produciendo una cultura, valores, moral y estilo de vida que reflejan los deseos y la naturaleza del rey ante sus ciudadanos.   En el libro de los Hechos 1:3 hablando de Jesús, dice: “a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del Reino”.  Este Reino fue profetizado muchos años antes en Daniel 2:4 “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre”.  Todos los reinos han caído, pero el reino de Dios es inconmovible.

Hebreos 12:28 dice:“Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia.”

Cuando decimos inconmovible es que no se mueve, no cambia, nada lo puede detener, nunca podrá ser destruido, es un reino que permanece para siempre.

Ahora, ¿Cómo somos introducidos en el Reino?

En la conversación que tuvo Jesus con Nicodemo en Juan 3 podemos ver que es a través de un nacimiento espiritual que nos introduce en el Reino. “El que no nace de nuevo, no puede ver ni entrar en el Reino de Dios”.  Así que, lo que hubo fue un traslado de reino, como dice en 1 Pedro 2:9 “nos llamó de las tinieblas a su luz” y en Colosenses 1:13 “el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”.  Y como decían en esa lección anterior hay dos reinos, el satánico que trae miseria, enfermedad, violencia, pornografía, muerte, divorcio, pobreza, entre otros; y el reino de Dios que trae paz, caridad, justicia, santidad, prosperidad, amor, abundancia, fe, esperanza, entre otros.

Dios Comienza a Establecer Su Reino

La idea es que fuéramos salvos, pero con el propósito de que estableciéramos su gobierno aquí en la tierra a través de su iglesia y no que fue salvarnos para llevarnos eternamente al cielo.  Por esta razón, Dios ha capacitado a la iglesia, o sea, a nosotros, con habilidades, dones y ministerios.   Cuando Jesús enseña a sus discípulos a orar, su propósito principal fue develarles el propósito y el corazón del Padre.  En Mateo 6:9-10, “Padre nuestro que estás en cielo, santificado sea tu nombre. Venga tu Reino, hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”.  En el cielo se hace su voluntad, por lo tanto, no hay odio, violencia, robo, pleitos, al contrario, hay paz, unidad, amor, etc.  Y este Reino es el que estamos nosotros llamados a establecer y este es el propósito principal de su iglesia en la tierra.

Entonces, ¿Como Establecemos Su Reino?

Tenemos la capacidad para hacerlo por medio de su autoridad delegada en su palabra “y sometió todas las cosas bajo sus pies y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia” (Efesios 1:22-23). La iglesia es la máxima autoridad que representa a Dios aquí en la tierra.   En el verso 26 dice: “y juntamente con él nos resucitó y asimismo nos hizo sentar en lugares celestiales con Cristo Jesús”. La palabra sentado representa un lugar de autoridad, por lo tanto ésa es nuestra posición lo que nos lleva a una responsabilidad de manifestar expandir y establecer su Reino.

¿Cómo llevamos a cabo esta tarea? 
A través de la oración, evangelización y discipulado; preparándonos para tomar lugares importantes en la sociedad, los medios de comunicación (prensa, radio, televisión, Internet), la educación, economía y otros. Esto es lo que llamamos salvación con propósito.

Debemos Entender Que, El Reino Tiene Una Cultura
Si entendemos la cultura de un pueblo, entendemos al pueblo.  La cultura son las creencias tradicionales, fórmulas sociales, o rasgos materiales de una raza, religión o grupo social.   Cultura es el conocimiento no especializado, adquirido mediante estudio, viajes, lectura, y “relaciones”. La cultura influye en el pensamiento que a su vez refleja un comportamiento. No se puede vivir en una nueva cultura y disfrutar de ella si no se renuncia a la cultura de la cual se viene.

Todos tenemos una cultura natural que condiciona nuestra percepción del ambiente. Por lo que debemos cambiar de mentalidad; arrepentimiento es cambio de mentalidad y esto va mucho más allá de cambiar nuestro comportamiento.
En Romanos 12:2 nos dice lo siguiente: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento”.  En Marcos 1:15 dice: “el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”, la palabra arrepentíos significa cambio de mentalidad.

Así que, Reino no es una religión, es gobierno, es una mentalidad, son códigos, leyes, principios.  El reino tiene que:

  • Influenciar la sociedad
  • Gobernar su ambiente con dones y talentos
  • Establecer su cultura

Jesús predicó acerca del Reino, por lo que Jesús se encarnó para regresarle al hombre el diseño de su corazón y reintroducir el Reino.

 

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