La Justicia Imputada

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Centro Cristiano Bet-el, Dorado Puerto Rico

La palabra “justicia” implica una relación correcta o recta con Dios. Esto tiene que ver con el carácter o cualidades de ser una persona justa. Sin justicia no puede haber compañerismo con Dios, es el requisito establecido por Dios para la perfección. En el lenguaje marítimo, la palabra “justificar un buque” significa restaurar al buque de una posición “de declive” a una posición “recta” En El Antiguo Testamento los justos son comparados con los injustos.

Génesis 18:25- Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? En las escrituras vemos el fracaso de la justicia del ser humano. Isaías 64:6- Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento. Y el éxito de la justicia de Dios a través del señor Jesucristo. Recuerda, 1 Corintios 6:9 “los injustos no heredarán el reino de Dios”.

Al considerar la palabra justicia, debemos estudiar la palabra “imputar” porque a todo creyente le ha sido imputada la justicia. La palabra “imputar” significa “atribuir algo a” ó “contar a alguien entre”. Es una terminología de contabilidad que significa “acreditar a la cuenta de alguien”. Es el acto de agregar algo a la cuenta de otra persona sea bueno o malo.

Por ejemplo, en el libro de Filemón 17 y 18 – Así que, si me tienes por compañero, recíbele como a mí mismo. 18 Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta.

Un hombre llamado Filemón, que vivía en Colosas (Turquía), era dueño de un esclavo llamado Onésimo. Onésimo se había escapado a Roma, y estando en Roma el apóstol Pablo fue un instrumento para que Onésimo viniera a conocer a Jesucristo. El apóstol Pablo luego mando a Onésimo de vuelta. El apóstol Pablo dice en el versículo 18 “y si en algo te daño, o te debe, ponlo a mi cuenta”. En otras palabras, Pablo esta pidiéndole al dueño de Onésimo que “impute” la ofensa de Onésimo sobre él.

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Las tres clases de imputación que existen en la biblia.

EL PECADO DE ADAN IMPUTADO A LA RAZA HUMANA

2 corintios 5:12-21- 12 No nos recomendamos, pues, otra vez a vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis con qué responder a los que
se glorían en las apariencias y no en el corazón.13 Porque si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros.14 Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron;15 y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.16 De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

La imputación es implicada, de acuerdo al versículo 21, el pecado y la muerte han sido engendrados a todos los seres humanos, “por tanto, como el pecado entro en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte paso a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”.

Dios nos ve espiritualmente muertos a causa de nuestros padres. Hemos heredado este dilema en Adán. Cargamos con el pecado de Adán aun cuando no participamos en su rebelión en el jardín del edén.

Debemos darnos cuenta que tanto la muerte física como los pecados personales tuvieron su origen en el pecado de Adán. Una persona peca porque es un pecador por naturaleza; el acto de estar cometiendo pecados no lo hace un pecador. Lo mismo es de un gallo cacarea porque es un gallo, cacarear no le hace un gallo.

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La biblia dice en 1 Corintios 15:22-Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados., así que “en Adán todos morimos “.

Efesios 2:1-3-Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Somos por naturaleza (nacimiento):”hijos de ira”. Somos nacidos en la imagen de Adán (carne pecaminosa), porque lo hemos engendrado Génesis 5:3- Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.

EL PECADO DE LA RAZA HUMANA IMPUTADO A CRISTO

1 Pedro 2:24-quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. Jesucristo cargo nuestros pecados en su propio cuerpo.

1 Pedro 3:18-Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; el sufrió por los pecados, el justo por los injustos.

En otras palabras nuestros pecados fueron imputados a Cristo cuando él fue colgado en la cruz del calvario. Todo el capítulo de Isaías 53 habla de la crucifixión de Cristo.

Isaías 53:4-Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. El llevó nuestras enfermedades;

Isaías 53:5-Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. El fue herido por nuestras rebeliones y molido por nuestros pecados.

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Isaías 53:6-Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Jehová (Dios) cargo en el (Jesucristo) el pecado de todos nosotros. Todos estos versículos simplemente nos revelan que nuestros pecados fueron definitivamente imputados (puestos en la cuenta de Cristo) al hijo de Dios.

2 Corintios 5:21-Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. Jesucristo fue hecho pecado por nosotros. Como el cordero de Dios, Jesucristo tomo nuestro lugar en la cruz del calvario.

Levíticos 16:20-22-Cuando hubiere acabado de expiar el santuario y el tabernáculo de reunión y el altar, hará traer el macho cabrío vivo. Dios traspaso nuestros pecados a Jesucristo se ve claramente en la imposición de las manos del sumo sacerdote sobre la cabeza del macho cabrío. Los pecados de Israel eran transferidos al macho cabrío, ese macho cabrío era soltado en el desierto para nunca ser visto otra vez. La imposición de las manos expresaba la identificación con el substituto. Hasta que Jesús hiciera el verdadero sacrificio poniendo su vida y su sangre de una vez y para siempre.

LA JUSTICIA DE CRISTO IMPUTADA AL CREYENTE (la más importante)

La justicia imputada es el único remedio para el pecado que también ha sido imputado a la raza humana.
2 Corintios 5:21-Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. La justicia de Cristo es puesta a la cuenta del creyente:

La obediencia perfecta y la muerte del Señor Jesucristo en la cruz fueron atribuidas a nuestra cuenta como si nosotros hubiéramos vivido la vida justa de Jesucristo. De la misma manera que el pecado de Adán fue imputado a nosotros, la justicia de Jesucristo es imputada a todos los creyentes.

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Romanos 5:19-Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos.

Romanos 3:10-Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;

Romanos 3:22-23- la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, vemos en estos versículos que: no hay ninguna persona justa por sí sola, pero a través de la fe somos hechos justos.

Romanos 10:4 – porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.
Filipenses 3:8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; Habla de la justicia de Dios que es a través de la fe en el Señor Jesucristo en contraste a la justicia que es a través de la ley.

La justicia de Dios es revelada en el evangelio de Jesucristo Romanos 1: 16 y 17. Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá. Solo a través de Cristo podemos tener esta justicia imputada.

Resumen

Dios nos ve en Cristo y nos justifica para siempre. Él nos ve vestido con la ropa justa de Cristo. Dios imputa la justicia por la fe. Esta justicia imputada es la única razón por la cual todo creyente vuelve a tener una relación con Dios directamente, algo que no existía desde la caída del hombre. Esta justicia se adquiere solo por fe y no por las obras o méritos personales. La gracia triunfa cuando Dios atribuye justicia que conduce a la vida eterna.

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