La Ruta hacia el Perdón

Dios nos recomienda hacer lo que Él hace, Dios trabaja con su memoria, Él no recuerda malos momentos, dice “Yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo”

Génesis 41:51-52 “Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés; porque dijo: Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre. Y llamó el nombre del segundo, Efraín; porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.”

José contó con la bendición de Dios, todo lo que hacía prosperaba y tuvo que tomar la decisión de olvidar cosas de su vida para que no dañaran su futuro, por eso es importante aprender a administrar nuestros recuerdos.

Las personas que recuerdan malos momentos son personas que les cuesta avanzar en la vida. En un álbum de fotos se guardan recuerdos de buenos momentos, no de malos, de la misma forma deberíamos permitir que en nuestra memoria se graben los momentos buenos y olvidar los malos para seguir adelante.

Isaías 43:25 “Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.”

Cuando Dios te perdona no sólo lo hace por ti sino por amor a sí mismo. Cuando perdonas a alguien debes hacerlo por amor a la persona y por amor a ti, debes perdonar para poder conservar una relación.

Dios te perdona porque quiere continuar contigo, no quiere separarse de ti. Dios se ama tanto que está dispuesto a olvidar lo que has hecho con tal de no martirizarse a él mismo, los malos recuerdos atormentan. Si Dios decide olvidar, nosotros también debemos hacerlo.

Aprenda a administrar su memoria

Cuando esté pasando por momentos malos piense en lo bueno y la paz llegará, la paz de Dios está asociada a nuestros pensamientos.

El Capítulo 11 del Libro de Hebreos, es un Capítulo de recuerdos, Dios recuerda a Abraham por su fe, a Sara que siendo estéril tuvo un hijo, recuerda la fe de Jacob, la ofrenda de Abel, recuerda a Noé que por fe construyó el arca y se salvó toda su familia, a Moisés que en lugar de poner su mirada en las riquezas de Faraón la puso en el invisible, recuerda la fe de David, de Gedeón, Dios recuerda la fe de Sansón, no recordó lo malo que hizo.

En Malaquías dice que hay un libro de memoria de Dios donde están escritos todos los logros que has tenido, ese es el libro que el Señor revisa, él revisa los buenos momentos que ha pasado con nosotros.

Salmo 103:1-5 “Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.”

Dios perdona, sana, rescata, corona, sacia, está hablando en tiempo presente, no en pasado, el tiempo en el que estas palabras están conjugadas es “estado actual de acción, algo que se está haciendo constantemente”. Él no es el que te perdonó, es el que te sigue perdonando; no es el que te sanó, es el que te sigue sanando; no es el que te rescató es el que te sigue rescatando, el que te sigue bendiciendo.

La palabra rejuvenecer quiere decir renovar o reparar, el águila se repara cuando se arranca las plumas, cuando se rompe el pico contra la roca porque sabe que si no lo hace puede morir, sangra, pero lo logra, se rejuvenece, por eso José dijo: “Mi segundo hijo se llama Efraín porque Dios me ha hecho fructificar en medio de mi aflicción”.

Resumen

En la ruta hacia el perdón debemos comprender que, podemos ser ofendidos muchas veces y por diferentes personas o situaciones. Pero el perdón debe ser aplicado de la misma forma y sin importar a quien. Así es nuestro Padre, no importa quién es la persona, ni cuán grande haya sido su pecado. Él perdona todos sus errores e iniquidades y jamás se acuerda de ellos. Debemos imitarlo a Él. Perdona y olvida ya.

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