Edifica tu Casa con Sabiduría: Dios Busca una Descendencia

Así como el Señor nos creó conforme a su imagen y semejanza, igualmente espera que nos multipliquemos y produzcamos una descendencia para Él.

Malaquías 2:15 “¿No hizo él uno, habiendo en él abundancia de espíritu? ¿Y por qué uno? Porque buscaba una descendencia para Dios. Guardaos, pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales para con la mujer de vuestra juventud.”

Como hijos de Dios, debemos reproducir lo que el Espíritu Santo ha hecho en nosotros. La familia es el terreno que Dios utiliza para hacer crecer esa semilla y propagarla. Para que cada vez  más hijos e hijas se encarguen de traer el Reino de Dios a la tierra; se encarguen de llevar luz a donde haya oscuridad.

Pero para establecer el Reino a través de la familia, debemos aprender principios fundamentales relacionados con el matrimonio, con los hijos, con las relaciones y aún con la iglesia.


Unidos para siempre

Es indispensable comprender y fundar en nuestros hijos la idea y mandato divino de que el matrimonio es para siempre. Hasta que la muerte nos separe. A muchos puede sonarle anticuado, o tal vez muy idealista debido a que no vieron ese ejemplo en sus padres. Pero al ser nuevas criaturas en Cristo Jesús, no tenemos excusa de lo que se nos enseñó o no se nos enseñó, porque el Espíritu Santo que vive en nosotros, nos ayuda en nuestras debilidades.

Mateo 19:6 “Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.”

 

El matrimonio es un Pacto

La unión matrimonial no es un pacto del hombre con la mujer y viceversa como muchos piensan. Es un pacto del hombre con Dios y de la mujer con Dios. Es una relación entre tres: esposo, esposa y Dios. Evidentemente siendo Dios el eje central de la relación. Por lo tanto es un pacto santo, que no puede ser quebrantado.

Malaquías 2:14 “Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto.”

 

El perdón

El egoísmo y el orgullo son enemigos que diariamente se meten en nuestro matrimonio. Bien sea porque somos de los que creemos tener siempre la razón, o porque creemos que una diferencia con nuestro cónyuge nos va a llevar a humillarnos, o simplemente porque eso fue lo que aprendimos de nuestros padres. Pero sea cual sea la situación, debemos aprender que no tenemos lucha contra sangre ni contra carne, sino que el enemigo quiere a toda costa lograr una división. Por tanto, debemos estar alerta y aún más importante, perdonar a nuestro cónyuge si nos ha herido.

La falta de perdón es un asesino del matrimonio. EL perdón no es un sentimiento, es una decisión; no es una alternativa, es un mandato del Señor.

Mateo 6:14 “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial.”

No importa lo mal que nos sintamos, el perdón debe ser de corazón y debe ser un estilo de vida. Cuando perdonamos, evitamos dar lugar al enemigo para que una pequeña división, se convierta en una raíz de amargura y en un motivo de separación definitiva.


Resumen

El Señor ha creado la familia como el núcleo de la sociedad, para establecer su Reino en la tierra. Como tal, debemos esforzarnos y defender la unidad matrimonial y familiar, para que Dios pueda utilizarnos haciendo su voluntad. Dios ha creado el matrimonio como un pacto de nosotros con Él y es por eso que es sagrado y debemos procurar mantenerlo firme. Sí, vamos a enfrentar adversidades, pero no hay obstáculo que no podamos vencer con el Espíritu Santo y la palabra de Dios, porque Él no sólo nos pone la prueba, sino que junto con ella, nos da la solución.

 

Edifica tu Casa con Sabiduría: Sabios y Prudentes

Proverbios 24:3-4 “Con sabiduría se edifica la casa, con prudencia se afirma y con Ciencia se llenan las cámaras de todo bien preciado y agradable.”

Una casa se edifica primero con sabiduría y prudencia, luego con gusto. La sabiduría y el conocimiento que te llevan al éxito en los negocios, es la misma que utilizas para edificar la casa.

Según este versículo, Dios quiere que tengamos un hogar sólido y balanceado, y que lo llenes con buenas cosas, pero además que la familia sea edificada con sabiduría, que si hay problemas, estos sean sabiamente resueltos, que si hay escasez que sepamos sabiamente llevar un presupuesto, si tenemos que tomar decisiones, que estas sean con sabiduría.

Muchas veces le repiten a mujer “que edifique su casa con sabiduría”, y realmente es bíblico, pero en un hogar no solo está la madre, también está el padre. Por ende los dos se tienen que comprometer en tomar decisiones sabias.

En los diccionarios la palabra sabiduría es: la conducta prudente de una persona, y su habilidad y conocimiento de ciencias, letras y arte, pero los estudios nos mencionan que hay dos clases de sabiduría si leemos Jeremías 8:9 Los sabios se avergonzaron, se espantaron y fueron consternados; he aquí que aborrecieron la palabra de Jehová; ¿y qué sabiduría tienen?

Podemos contestar, que eso es sabiduría incorrecta, entonces entendemos que hay dos clases de sabiduría, la humana que es soberbia, que no encaja con la sabiduría de Dios y solo te lleva a la destrucción.

1 Corintios 1:19-20 “Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?”

También existe la buena, la que nos da Dios y esa es la que hace que tanto el hombre como la mujer tengan una vida satisfactoria de bien y de verdad.

No estamos diciendo que con sabiduría no vamos a tener problemas y dificultades sino que con sabiduría vamos a enfrentar estas dificultades y vamos a salir victoriosos.

La sabiduría se caracteriza por su prudencia

Proverbios 10:19 “En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es prudente.”

La palabra de Dios nos ensena que muchas veces debemos de callar, pero usted dirá “pero si no hablo y discuto puedo perder mi autoridad” no es cierto, gana más el que calla y escucha, pues así se da cuenta de lo que realmente está sucediendo con la otra persona. Si dejamos hablar a otros podemos entender que le sucede, tal vez es algo sencillo de resolver, pero nuestro gran problema es no poder cerrar la boca y lo que hacemos es complicar más los problemas.

Seamos más prudentes con nuestras parejas y familias. Evitemos estar dando nuestra opinión, o démosle solamente cuando lo pidan, mientras procuremos callar.

Proverbios 9:10 “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.”

Resumen

Dios puso de primero el hogar y su edificación. Esto es lo más importante para Él y tiene que ser lo primero para nosotros, de nada sirven las añadiduras si el hogar está destruido. Sin no tenemos familia con quien gozar todo lo demás. Debemos edificar nuestra casa, quizá a estado mal, quizá no hay comprensión, tal vez hay hijos malcriados, esposos indiferentes, esposas que nos comprensivas en fin tantas cosas que queremos arreglar y no podemos, Dios tiene buenas noticias para ti. Nunca es tarde, el Señor promete que todo lo que pidamos en oración, El nos lo dará, así que anímese, pida, pida, esta es una de las cosas que El si da porque va conforme a su corazón, y es tener sabiduría para tener una familia unida, amorosa y temerosa de Dios.