Entre la Promesa y el Cumplimiento

 

El alcance de su promesa puede ser a nivel: personal, nacional, mundial. De acuerdo al alcance o a la magnitud de la promesa, así será la persecución y la guerra del enemigo en contra de su vida.

Algunas veces, el enemigo ataca a una persona en la salud, en las finanzas, en el hogar, en el trabajo o en cualquier área que esté relacionada directamente con ella. ¿Por qué sucede esto? porque la persona es portadora de una promesa de Dios; ya sea a nivel personal, nacional o mundial.

Dios expresa sus promesas con toda claridad

Josué 1:6, 9: “Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”

Nuestro Padre jamás nos da instrucciones imprecisas, ni espera que nosotros descifremos lo que Él quiere que hagamos, pues nos ama incondicionalmente y quiere otorgarnos lo mejor. Además, nos ha dado promesas claras en su Palabra con el fin de que cumplamos sus propósitos. Estas promesas cubren todos los detalles de nuestras vidas. Si nos apegamos a ellas, nos mantendremos firmes ante cualquier adversidad.

El tiempo del cumplimiento de la promesa.

Hechos 7:17: “Pero cuando se acercaba el tiempo de la promesa, que Dios había jurado a Abraham, el pueblo creció y se multiplicó en Egipto.”

No podemos confundir las señales de la promesa con la promesa en sí, debemos estar atentos a la voz del Espíritu Santo; y además, desarrollar nuestro discernimiento y tener una vida de oración constante para no dejarnos llevar por las apariencias, y correr el riesgo de perder la verdadera bendición. Después de las señales, pueden pasar años para recibir la plenitud de la promesa.

Con toda probabilidad, al igual que la mayoría de numerosos creyentes, usted ha recibido una promesa de Dios, que ha demorado bastante en ser cumplida. Ha aprendido personalmente lo difícil que es esperar hasta, que lo que Dios le dijo suceda.

Experimenta lo mismo que vivieron Abraham y Sara con respecto a la promesa hecha a ellos relacionado a la ‘simiente prometida’. También es probable, que en el transcurso, tomó algunas decisiones a la ligera, que en lugar de ayudar la situación solo terminó en empeorarla y que hoy lucha con los resultados imprevistos de esas decisiones, mientras que todavía espera en Dios y en sus promesas.

2 Pedro 3:9: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”

Resumen

No desmayes, porque no es demasiado tarde para Dios cumplir Su palabra. Observa el caso de Abraham y Sara aun cuando ambos eran muy viejos para ver lo prometido. Es posible que Dios tenga la misma intención con respecto a su promesa. Considere los hechos de su historia y ve como una demora probó la fe de una pareja, elegida para traer al mundo un hijo, que iniciaría el plan de Dios para ‘bendecir a todas las naciones’ de la tierra, y aprenda las múltiples lecciones, que ellos aprendieron. Prepare su corazón para que Dios hable a tu situación, fortalezca tu fe para finalmente ver el deseo de tu corazón cumplido.

La Prueba de la Fidelidad

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1 Timoteo 3:10 “Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles.”

Cada uno de nosotros pasará por pruebas. No hay excepciones todos pasamos por pruebas en diferentes etapas de nuestra vida. No podemos ser ascendidos si no logramos aprobar nuestros exámenes.

No importa lo que estemos pasando, podemos abrir la Biblia y recibir la revelación que Dios ha puesto ahí para nosotros. Él siempre tendrá alguna lección importante para nosotros.

Muchos de los requisitos del liderazgo se encuentran en la Biblia. Por ejemplo:

1 Timoteo 3:2-7 “nos enseña que los líderes tienen que ser irreprensibles, discretos, templados, que se gobiernen a sí mismos, prudentes, sobrios.”

Deben vivir una vida ordenada, sin ser pendencieros = (Aficionado ó propenso a participar o provocar riñas o peleas) sino amables y apacibles. No deben amar el dinero. Deben gobernar bien sus propias casas, antes de esperar gobernar bien en cualquier cosa en la vida.

No deben ser neófitos pensando que pueden caer en orgullo, y finalmente, deben tener un buen testimonio con todos incluyendo los de afuera.

Estos requisitos nos apuntan a una sola cualidad para un líder: ser fieles. Así como Dios probó a los israelitas en el desierto, debemos aprender a ser fieles en el desierto, fieles en los tiempos difíciles. Tenemos que seguir haciendo fielmente lo bueno, aunque lo bueno quizá no ha llegado a nosotros todavía.

1 Corintios 4:2 “Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.”

Cuando algún resultado tarda mucho es porque Dios trata de hacer una obra muy profunda en nosotros, y nos está preparando para algún acontecimiento en el futuro.

Tenemos que ser fieles, y debemos ceñir nuestra mente en preparación para la oposición y adversidad que siempre acompañan a la oportunidad. El tiempo de preparación es esencial para poder ser usados, pero Dios nos dice en su Palabra que si no desmayamos ni nos rendimos, Él removerá las impurezas de nuestras vidas.

El enemigo quiere hacernos desmayar en nuestra mente; con palabras semejantes a éstas: “Esto no funciona. Esto no te trae ningún beneficio ahora y nunca te será beneficioso. Más vale darte por vencido y hacer otra cosa”.

No cometas el error de tantos. Justo en el punto de su victoria, se dan por vencidos y pierden lo que Dios les tenía preparado. Sé fiel en el tiempo de prueba porque serán tiempos que requerirán de sacrificio personal y asimilación de algunas lecciones difíciles de aprender.

Fidelidad a largo plazo.

Dios usa y bendice a personas fieles, los que han sido fieles tanto en el desierto como en la tierra prometida. Ser fiel significa ser consagrado, ser leal. Las personas fieles son dignas de confianza; son personas fiables, consistentes, constantes, firmes, que se quedarán en el lugar que Dios les ha puesto y harán el trabajo que Dios les ha dado para hacer. Habrá una recompensa para tales personas.

Job le fue fiel al Señor, a pesar de todas las pruebas y tribulaciones que tuvo que pasar durante sus días más oscuros. Lo más difícil para Job debe haber sido que él no sabía, ni entendía por qué tenía que sufrir.

Resumen

Si deseamos crecer en Dios y hacer lo que Él nos ha llamado a hacer, simplemente tendremos que ser personas fieles, sin importar cuánto tiempo tarde ese proceso. Hoy día todo tiene que ser rápido y fácil. Pero en Dios tendremos que aprender a ser fieles siempre sin importar la situación o la adversidad. La fidelidad te cualifica para las cosas grandes que Él tiene destinadas para tu vida.

La Prueba del Tiempo

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2 Pedro 3:8 “Más, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.”

Dios no se mueve conforme a nuestro tiempo. Nunca llega tarde, pero lo más probable es que no llegue temprano tampoco. Frecuentemente es el Dios de la media noche. Puede esperar hasta el último momento para darnos lo que necesitamos, y nos rescata; como a un hombre que se está ahogando, en el último instante.

Es muy importante esperar en el tiempo de Dios, pero antes de poder hacer esto, tenemos que llegar a un lugar de quebrantamiento ante Él. O sea, que nuestra propia voluntad y nuestro espíritu independiente tienen que ser quebrantados ante Dios para que entonces, Él pueda hacer su voluntad en nuestra vida y en nuestras circunstancias.

Antes de intervenir a favor nuestro, Él se asegura que no tomaremos las cosas en nuestras propias manos y haremos algo fuera de su perfecta elección de tiempo.

Los tiempos de Dios son muy diferentes a los del hombre

Gálatas 6:9 “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”

Lo interesante de esta escritura es que parece traer ánimo al corazón de muchas personas, cuando en realidad Dios no nos dice cuando sucederán las cosas, ya que a su tiempo” no define un tiempo específico. Si estudiamos los tiempos en la Biblia, lo que encontraremos serán frases como, “en el tiempo indicado”, o “a su tiempo”.

En muchas ocasiones al estar esperando en Dios por cierta situación, puedes recordar alguna de estas escrituras y eso no está nada mal; aunque si confortan tu alma, no te dicen nada sobre el tiempo específico, ya que el tiempo lo indicará Dios.

El salmista David escribió algo poderoso acerca de este tema.

Salmos 31:14 “Más yo en ti confío, oh Jehová; Digo: Tú eres mi Dios. En tu mano están mis tiempos; Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.”

Así como pudo confiar el escritor de este salmo en que Dios le librará de toda circunstancia adversa en su perfecto tiempo, nosotros tenemos que aprender a confiar en los tiempos de Dios.

Salmo 34:19 “Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová.”

En ningún momento nos dice el tiempo exactamente cuándo nos librará Dios, ni dice porque en ocasiones tiene que pasar un tiempo de espera, antes de la liberación. Y una de las razones por las que Dios nos hace esperar, es para que tengamos más compasión por las personas a quienes estaremos ministrando en el futuro.

El fin de todo es, confiar en el tiempo de Dios, creyendo que mientras esperamos que obre a nuestro favor, Él está haciendo algo en nosotros conforme a sus propósitos.

Así que mientras Dios nos da una respuesta, nos está dando la gracia, fuerza y habilidad para soportar la prueba y andar en el fruto del Espíritu, comportándonos como debemos.

Resumen

Si tú te encuentras en tiempo difícil ahora, puede que sea una prueba. Si es así, determina en tu corazón seguir fiel, confiando en que Dios te librará a su tiempo, el momento perfecto. Así que, mientras Dios no provea una salida o una respuesta, nos está dando la gracia, fuerza y habilidad para soportar la prueba y andar en el fruto del Espíritu, comportándonos como debemos. Existen diferentes niveles de fe. Un nivel de fe logra liberarnos de las pruebas, pero otro nivel de fe nos ayuda a pasar por las pruebas y salir victoriosos en Cristo. Toda prueba en tu vida está diseñada para llevarte a tu destino profético.

La Prueba de la Seguridad

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Filipenses 3:3 “Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.” (Reina Valera 1960)

Filipenses 3:3 “porque los verdaderos circuncidados somos nosotros, los que adoramos a Dios movidos por su Espíritu, y nos gloriamos de ser de Cristo Jesús, y no ponemos nuestra confianza en las cosas externas.” (Dios Habla Hoy)

No debemos poner nuestra confianza en la carne, ni en la nuestra, ni en la de ninguna otra persona. ¿Dónde quiere Dios que pongamos nuestra confianza? Solamente en Él.

Juan 15:5 “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”

A Dios no le agrada la independencia. Su deseo es que seamos completamente dependientes de Él. Quiere que dependamos de Él, como una rama depende de un tronco, pronto se secaría si se separa del tronco. Quiere que nos apoyemos en Él para todo en la vida.

¿Cómo comprueba Dios que estamos seguros en Él?

Ocasionalmente, pensamos estar muy seguros de nuestra confianza en el Señor, hasta que alguien nos rechaza, y de repente no entendemos lo que nos sucede, ni por qué. (Si tú crees que Dios no permite tales cosas, te equivocas, porque si lo hace) nos causará dolor en el momento, pero a la larga nos ayudará a mantener nuestra confianza en el lugar indicado y a no ponerla donde no corresponde.

La triste realidad es que no siempre se puede confiar en las personas. Si te encuentras entre un grupo de personas en las que estás poniendo tu confianza, te puedo asegurar que tarde o temprano una o más de ellas te defraudarán. Alguien te desilusionará, haciendo algo inesperado o por no hacer lo esperado. Simplemente eso es una parte de la naturaleza humana.

Cuando esto nos sucede, Dios trata de ahorrarnos mucho sufrimiento con su recordatorio acerca de poner nuestra confianza en Él.

¿En qué te estás apoyando?

Isaías 2:22 “Dejaos del hombre, cuyo aliento está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado?”

Sí, podemos relacionarnos con las personas. Podemos confiar en las personas hasta cierto punto, pero al poner esa confianza en ellas, que sólo le pertenece a Dios, Él tendrá que encargarse de hacernos ver sus debilidades y así sabremos que nuestra confianza ha estado en el lugar equivocado.

¿Cómo hace Dios a un líder? Con las pruebas. Nos da prueba tras prueba porque éstas provocan la exposición de las impurezas de nuestra vida y en ese momento puede tratar Dios con ellas. Nada muestra lo que realmente somos como una prueba.

Enfrentamos estas pruebas una y otra vez en la vida. Hasta que aprendamos la lección. Las pruebas no cambian, pero nosotros sí. ¿No sería maravilloso llegar al punto en nuestra vida donde ninguna de las cosas cotidianas nos molestaran en lo más mínimo?

Dios desea usar a todas estas personas y cosas que no nos gustan para obrar un cambio en nosotros. Y una vez que cambiemos, o se alejarán de nosotros o ya no nos molestarán más;  entonces será igual para nosotros.

Resumen

¿Porque estamos confiando en el hombre que es débil, frágil y mortal? No podemos darle demasiado valor porque es pasajero, pon tu confianza en Dios. No es que no vayamos al extremo de desechar a toda persona y vivir como si nadie me importara en la vida. Pero si lo que otros hacen define tu estado de ánimo y tus decisiones, entonces estás mal y debes hacer cambios. Recuerda toda prueba tiene una salida y es un escalón más en la vida para elevarte al próximo nivel que Dios tiene para ti. Pon toda tu confianza en Jesucristo y te irá bien en la vida.

Gradúate En La Prueba

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Salmos 7:9 “Fenezca ahora la maldad de los inicuos, más establece tú al justo”

Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón.

El salmista nos dice en este pasaje que Dios prueba los corazones, las emociones y las habilidades mentales. En Jeremías 11:20, el profeta dice que Dios prueba el corazón y la mente.

¿Cómo se prueba algo? Se le aplica presión, fuerza para ver si en verdad hace lo que dice poder hacer, si realmente se mantiene íntegro en el estrés. Dios hace lo mismo con nosotros. Cuando oramos, pidiendo que Él nos use y que nos ponga en una posición de liderazgo, su respuesta es: déjame probarte primero. Te voy a poner a prueba.

Es lamentable ver tantas personas que nunca salen de esta fase de ser probados. Nunca la superan. Pasan toda la vida rodeando las mismas montañas y es que en la escuela de Dios, no hay reprobados, sólo se sigue presentando el examen hasta lograr pasarlo.

Uno de los medios que Dios usa para probarnos es que pongamos por obra lo que declaramos creer. Conocer no es suficiente, no vale nada si no podemos producir lo que conocemos.

El diccionario define la palabra prueba como: razón o argumento con que se demuestra una cosa. También dice que probar es: demostrar indudablemente la certeza de un hecho o la verdad de una afirmación.

Deuteronomio 8:2 “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.”

Vemos como Dios guio a los israelitas por cuarenta años en el desierto para humillarles, para probarles y para ver si guardarían sus mandamientos. Las pruebas vienen en los tiempos difíciles, no en los tiempos fáciles, porque no todo lo que nos mande hacer Dios será fácil. Por eso nos prueba para ver si estamos listos y somos hábiles antes de promovernos a un nivel superior de responsabilidad.

Muchas de las cosas que vienen a nosotros día a día  no son más que una prueba. Por ejemplo, en ocasiones cuando tenemos que esperar mucho tiempo en una fila y al final cuando compramos la mercancía, sale defectuosa, es una prueba. En ocasiones cuando vamos a estacionar nuestro auto llega alguien y toma el espacio que pensábamos toma nosotros, es una prueba.

Santiago 1:2,4 “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.”

Santiago nos dice que las pruebas hacen resaltar lo que hay dentro de nuestro corazón. Durante los tiempos de prueba nos conocemos y sabemos entonces lo que somos capaces de hacer. Pedro pensó que nunca negaría a Jesús, pero cuando le vino la prueba, eso fue precisamente lo que hizo. A Dios no le impresiona lo que decimos que vamos a hacer; a Él le impresiona lo que comprobamos que podemos hacer cuando nos encontramos bajo presión. No somos ascendidos en la vida porque tengamos la Biblia subrayada, sino porque hemos sido probados y aun siendo difícil no tiramos la toalla.

1 Pedro 1:6,7 “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.”

Resumen

En la vida nos encontraremos con distintas pruebas y diferentes niveles de estas. Pero Dios nos dice que no debemos sorprendernos por las pruebas que debamos sufrir, porque por ellas Dios prueba la calidad de nuestro carácter. Él nos dice en su palabra que cuando estas cosas sucedan no hay que pensar que es algo del otro mundo ya que todos pasamos por ellas. No tienes que sentir confusión por lo que estás pasando. Dios está probando tu calidad, está probando tu carácter, está probando tu corazón para que llegues a ser la clase de persona que Él destino desde antes de la fundación del mundo.