Bendecido Hasta Las Medias

Existe una jerga evangélica que constantemente nos hace pensar que debemos ir o hacer algo para recibir bendición. Escuchas como líderes religiosos y personas que llevan años sentado en un lugar escuchando predicas, conferencias y seminarios haciendo alusión a la frase “ven y recibe bendición” a lo que dan a entender que no eres portador de bendición, ni eres bendito, porque tienes que “buscarla bendición” o tienes que ganarte la bendición”. Pero esto no es lo que enseña la escritura, ni lo que una y otra vez se menciona en la Palabra.

A continuación les presento una serie de versos bíblicos que nos dan la respuesta que estamos buscando.

Génesis 12:2: “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.

Génesis 12:3: Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.”

Génesis 22:18: “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.”

Para ubicarte un poco con lo que acabas de leer, primero, la ley o antiguo pacto no había sido creado, o sea, que cuando Dios le habla a Abraham y le dice que sería bendito él y todas las familias de la tierra, la promesa no estaba basada en guardar algún mandamiento, ya que no había hasta este momento. Dios llamó a Abraham y lo bendijo, solo por creerle, ni siquiera Abraham había hecho algo bueno, sin embargo, le creyó a Dios.

Qué nos dice el Nuevo Testamento, luego de que Jesús resucitara.

Gálatas 3:6-9 “Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham. Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham.“

En Génesis 22:18 dice que las naciones y familias serán benditas en su simiente, veamos a quién se refiere cuando menciona simiente.

Gálatas 3:13-14, 16: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero, para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del Espíritu. Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo.

Ahora, sabiendo que hemos heredado la promesa que se le hizo a Abraham y la hemos recibido en Cristo, debemos saber si estamos esperando ser bendecidos o ya fuimos bendecidos o si fuimos bendecidos y esperamos más bendición.

Veamos lo que dice en Efesios 1:3: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo

Es interesante, porque no tan solamente hemos sido bendecidos, sino que hemos sido bendecidos con TODA BENDICIÓN espiritual en los lugares celestiales, lo que nos dice, que no puede haber otra bendición, ya que nos bendijeron con TODA BENDICION que pueda haber existido.  En Cristo, fuimos bendecidos totalmente, sin faltar ninguna, no existe otra bendición fuera de la que Dios nos dio en Cristo Jesús.  Entonces, porqué seguimos hablando como si no tuviésemos la bendición y como si no fuéramos bendecidos, cuando la palabra lo menciona claramente.

Ahora, no me sorprende que la gente que no estudie la Palabra de Dios, no sepa que son bendecidos, pero me parece increíble que líderes continúen hablando y enseñándole al pueblo cosas erradas.  Aún el profeta Isaías menciona que somos un linaje bendito.  Y lee de esta manera:

Isaías 61:9: “Y la descendencia de ellos será conocida entre las naciones, y sus renuevos en medio de los pueblos; todos los que los vieren, reconocerán que son linaje bendito de Jehová.

Isaías 65:21-23: Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos. No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos.”

El problema está en nuestra identidad en Cristo.  Cuando sabes quien eres, entonces sabes lo que portas.  No eres un siervo, ni el amigo de Dios, somos sus hijos.  Hijos de Dios y coherederos con Cristo.  Lo que certifica que tenemos estas promesas cumplidas en nosotros es el Espíritu Santo, el cuál, habita en nosotros.  En Efesios 1:13-14 dice de la siguiente manera:

“En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.”

También en Efesios 4:30 nos dice: “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.” 

Su Espírtu en nosotros nos confirma y nos demuestra que él nos lo ha dado todo.  Solo ponte a pensar, “Dios habita en nosotros”.  Observa bien lo que dice en Romanos 8:14-17:

“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: !!Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.”  

Es el Espíritu Santo que nos guía y nos hace saber que somos hijos de Dios, herederos de Dios y coherederos con Cristo.  Es el que hace que le llamemos: “Papito” a Dios.

Mira como nos dice en el libro de los Proverbios 10:22:

“La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.”

Todo lo que podamos hacer y producir es producto de lo que somos.  Como somos bendecidos, todas las cosas que hagamos estarán benditas, a causa de lo que somos.  Si enriqueces es por causa de La bendición de Jehová en tu vida, es más, la bendición provoca que te enriquezcas.

Te preguntaras, entonces: ¿Por qué no tengo? ¿Por qué soy escaso? ¿Por qué tengo necesidades?, como mencioné al principio, por causa de lo que piensas que eres, y ese pensamiento salió de lo que te han enseñado toda tu vida, “que debes de ir en busca de tu bendición”, lo cuál, te hace pensar que no eres bendecido, y cuando piensas que no eres bendecido, comienzas a actuar de esta manera.  Veamos que dice en Proverbios 23:7:

“Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.”

Y esto es lo que ocurre, Proverbios 15:22 Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; Mas en la multitud de consejeros se afirman”, por esta razón, existen tantas personas frustradas en la vida, porque no hay consejo, no hay una palabra que les haga entender quienes son en Cristo.  El día que logres entender que eres un bendito y una bendita de Dios, entonces comenzarás a caminar como lo que eres un bendecido y todos lo que haga prosperará y te saldrá bien.

En Deuteronomio 28:2-14 fue profetizado lo que nos iba a acontecer: Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios. Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo. Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar. Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir. Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti. Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da. Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos. Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán. Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar. Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado. Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas, y si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirles.”

Para terminar, recuerda esta palabra que dice en 2 Corintios 1:20: “porque todas las promesas de Dios son en él Sí, yen él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.”

Así que lo que resta es que comiences a caminar como lo que eres un BENDITO DE DIOS y UN BENDECIDO DE DIOS, porque la misma creación está esperando que comiences a manifestar esa bendición sobre todas las cosas que te propongas.

Romanos 8:19 “Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.”

Y como dice el título que es una frase que utiliza el Apóstol Rubén Hernández, estoy “BENDECIDO HASTA LAS MEDIAS”.

Te invito a que compartas esta palabra con todo el que la necesita, así estarás aportando a la vida de cada uno de aquellos que aún no saben que hemos sido BENDECIDO HASTA LAS MEDIAS.