Edifica tu casa con sabiduría: ¿Un hogar o una casa?

Una casa es:

Proverbios 24:1-4: “No tengas envidia de los hombres malos, ni desees estar con ellos; Porque su corazón piensa en robar, e iniquidad hablan sus labios. Con sabiduría se edificará la casa, y con prudencia se afirmará; y con ciencia se llenarán las cámaras de todo bien preciado y agradable.”

El texto habla de la edificación de una casa. Sin embargo, cuando las Escrituras, especialmente el Antiguo Testamento, hablan de una casa, no se refieren al lugar donde habita una familia, sino a un hogar.

Hay mucha importancia en la diferencia de una casa y un hogar. Los carpinteros construyen casas, padres edifican hogares. Y la calidad y el carácter espiritual de un hogar no están relacionados en absoluto con la calidad y el valor de la casa.

Es posible tener una casa que cueste millón de dólares, pero no es un hogar. También es posible tener un hogar en las condiciones más humildes. Así que un hogar no es dependiente de una casa.

Un hogar es:

Generalmente hablando, un hogar se refiere a aquellos que viven en una habitación y particularmente a una familia. Una familia, generalmente hablando, está constituida por un esposo, una esposa, y sus hijos. Es posible, de acuerdo a la providencia de Dios, que el esposo y la esposa no tenga hijos.

Ellos también tienen un hogar. Incluso una viuda o un viudo pueden tener un hogar. Pero generalmente hablando, el Señor ha ordenado que una familia consista de padres e hijos. Eso solo, no garantiza tener un hogar. Hay muchos lugares habitables en el mundo donde encuentras padres e hijos, pero no encuentras un hogar.

En el compañerismo de amor, de mutuo compartir la vida, de felicidad y gozo. La palabra clave es “compañerismo“. Si tú tienes una casa donde hay padres e hijos y tienen peleas en la casa, no tienes un hogar. Por eso es que Salomón, en toda seriedad, habla más de una vez en el libro de Proverbios acerca del hecho de que.

Proverbios 25:24: “Mejor es estar en un rincón del terrado, Que con mujer rencillosa en casa espaciosa.”

Y aunque este versículo se escribió usando la palabra mujer este aplica a ambos varón y hembra. Salomón lo hace claro de otra manera, cuando escribe.

Proverbios 15:17: “Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, Que de buey engordado donde hay odio.”

Donde no hay amor, unidad, harmonía o compañerismo, es imposible tener un hogar. ¿Y cuál es el uso de una vivienda si no es un hogar? Un hogar es el trabajo de la gracia de Dios. Aun cuando la familia fue establecida en el edén cuando Dios unió a Adán y a Eva y les ordenó que fecundaran la tierra y se multiplicaran, este hogar fue fundamentalmente destruido por el pecado.

Debido a que la principal característica de un hogar, es el amor, su característica esencial es la manifestación y la representación del pacto con Dios. Dios es en El mismo, una familia. Dios como el Padre, Hijo y el Espíritu Santo. Así también, su propia vida trinitaria de compañerismo es una vida familiar.

Por el trabajo de Gracia, Él forma Su iglesia en una familia celestial en la que el Dios trinitario es nuestro Padre, Cristo es nuestro Hermano, y toda la gente de Dios son los hermanos y hermanas que juntos hacemos la familia de Dios.

Resumen

Cuando los padres son sabios, el hogar es construido en Cristo. Y cuando las tormentas de la vida vienen, porque vendrán, esa casa permanecerá. Las tormentas furiosas golpean contra la casa, pero la casa no puede ser destruida. Una casa donde las posesiones materiales son lo más importante, al final es destruido. En cambio un hogar donde las tormentas, problemas, dolores, aflicciones, y sufrimientos soplan contra el jamás será destruido. Las tormentas sirven para llevar a la familia más cerca. Y este un hogar construido y establecido en la Roca.