En Defensa de los Pastores de Puerto Rico

“Los dueños de iglesias de Puerto Rico son millonarios, no creerás cuánto ganan.”

Vi esto en las redes y me llamó la atención la ignorancia de la gente, en especial, la gente que lo comparte y comenta en este tipo de artículos generados para atraer personas para el fin de generar dinero.

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Si observas, la página está llena de anuncios, y esto, te hace ver que su fin es generar dinero del artículo que publique.  Como todos sabemos el tema de los pastores millonarios y políticos teniendo buena vida es un tema excelente para hacer que un artículo corra en las redes sociales, y así, la página puede obtener visitas y vistas, lo cuál, ayuda al dueño de la página a generar ingresos.

Primero, sabemos que el fin, más allá de informar es generar dinero.  Aunque generar ese dinero no está mal, lo malo, es cuando utilizas el temas que no son ciertos para llegar a las personas con una información incorrecta.

Vamos a Colocar las Cosas en Perspectiva

Es normal que hablen de los pastores y de los políticos, pero no de los mafiosos, maleantes y aquellos que hacen negocios ilegales.  ¿Por qué?  Pues obvio, porque saben que los mafiosos pueden llegar hasta donde están para terminar con sus vidas o las de su familia, sin embargo, los pastores oran por ellos.

Ahora, el título del artículo “los dueños de iglesia son millonarios”, solo menciona el nombre de una persona, quizás puedan haber 2 o 3 más, pero hacer alusión a todos, está totalmente errado.

 

Has una lista de todos los pastores de Puerto Rico, y verifica, a ver si realmente son millonarios.

Veamos los 2 o 3 pastores millonarios.

Para poner en perspectiva correcta, los pastores no son dueños de la iglesia.  La iglesia es una y el dueño es uno Dios.  Cada pastor tiene la responsabilidad de un grupo que se constituye parte de la iglesia.  La responsabilidad de los pastores va más allá de lo que los medios hablan.

Los pastores son maestros, líderes, psicólogos y en muchas ocasiones son padres, hermanos, amigos.   Cuando la sociedad te desprecia, ¿a dónde vas?  Cuando los médicos te desahucian, ¿a dónde vas?  Cuando tienes una crisis y nadie te quiere ayudar, ¿a dȯnde vas?  Como ves los medios han tratado de distorsionar el mensaje y la figura de los pastores.

Hay médicos que han hecho malas prácticas, pero sigues confiando en ellos.  Igualmente, hay pastores que han hecho las cosas mal, y ahora, desean generalizar dañar la imagen de ellos.

Tenemos un país que los medios se han encargado de exagerar lo que está mal y esconder lo que está bien.  Y han logrado que nuestro pueblo se torne uno contra el otro.

Si investigas bien, estos pastores que dicen ser millonarios, tienen sus propios negocios.  Y muchos de ellos dan más de lo que la mayoría de las personas da.

En mi caso, no tengo problemas con que una persona, y mucho menos un pastor, sea millonario.  Al contrario, me alegro que las personas logren alcanzar éxito en lo que emprendan.

Es interesante que el gobierno tiene la potestad de entrar y examinar los libros de estas entidades sin fines de lucro, y no han encontrado nada que pueda compromerterlas.

Recuerda que estas entidades aportan mucho a su comunidad, y si no fuera por la iglesia, la crisis hubiera sido peor.  La iglesia está compuesta por nosotros, y nosotros brindamos un servicio con todo nuestro amor y nos sentimos muy agradecidos de poder servir a la comunidad.

Los Diezmos y las Ofrendas

No son los pastores que dieron estas instrucciones, vienen de la misma Biblia que tú y yo tenemos.  Lo mismo que tú lees, el pastor lee.  Lo mismo que tú das, el pastor tiene que dar.  Las mismas reglas que tú sigues, él las tiene que seguir.  No es el pastor que puso las reglas, es Dios.  No es el pastor, quien creó este planeta y puso las leyes como son, fue Dios.

Dios estableció el sistema de los diezmos para mantener la iglesia funcionando sobre la tierra, sin tener que depender de ningún gobierno.  Las ofrendas son el reflejo del agradecimiento que existe en el corazón de una persona hacia Dios.  Las ofrendas nos ayudan a desprendernos de aquello que puede convertirse en un Dios.

Nuestra dependencia no está en el dinero, está en Dios que nos suple y nos provee todo lo que necesitamos.  El dinero no es un problema en nuestra vida.

Las Ofrendas son Voluntarias, y sólo los Hijos lo Entienden

El que da, sabe que, a Dios da.  Y los hijos de Dios, lo entienden.  El que no es hijo, no entiende las reglas que el padre puso en la casa.  Los hijos siguen las reglas y no tienen problema con cumplirlas, pero el que no es hijo, no tiene que seguir las reglas de la casa.

De la misma manera, las bendiciones son para los hijos, porque son hijos de su casa, pero los que no son hijos solo puede recoger las migajas que caen de la mesa, no tienen nada que reclamar, no tienen nada que seguir, solo hacen lo que sus padres les dice.

El principio divino enseña que es mejor dar que recibir.  Que para cosechar, hay que sembrar.  Esto es lo que enseñan los pastores.  ¿Y cuál es la mejor manera de enseñanza? A través del ejemplo de nuestras vidas, siendo un modelo a seguir.  Ellos pudieran no enseñar estos principios y guardarlos para ellos y su familia, pero Dios les demandaría, por ser los líderes que Dios puso al frente de ese grupo de personas.

Si lees la biblia, verás a Abraham, Isaac, Jacob, José, Josué, David, Salomón, etc.  que eran prósperos sobre toda la tierra.  Los judíos tienen ésta cultura y esto se enseña. 

Pero los latinos, y en nuestro caso, los puertorriqueños, nos han enseñado que hay que ser humildes y conectan la humildad con pobreza.

Al criticar al que tienen nos volvemos hipócritas, porque todos deseamos una buena casa, un buen carro, que nuestros hijos vayan a la universidad que deseen.  Todos quisiéramos no tener que estar pagando mensualmente, y todo esto, pero nadie nos enseña a cómo hacerlo.  ¿Y sábes que? Esto también debe ser responsabilidad del pastor, enseñar a su gente a prosperar.

Cuando Jesus vino, lo primero que dijo fue, ¡Arrepentíos!, o sea, ¡Cambien su manera de pensar!  La gente suele criticar, por el paradigma que tienen, y por el que el sistema y la cultura les ha creado.  ¿Sabés para qué nos educan?  Para ser empleados, para ser seguidores, para ser pobres, para estar dependiente de todo lo que el sistema financiero, educativo y de salud nos brinde.  ¿Sabes quienes manejan estos sistemas? Investiga y comienza a romper tus paradigmas.

Ahora, los pastores y ministros de la Iglesia tienen la responsabilidad de traer un nuevo sistema de gobierno, un nuevo sistema financiero, un nuevo sistema de educación y un nuevo sistema de salud.  Esos sistemas nuevos se encuentran en el Reino de Dios.  Dios desea establecer estos sistemas, porque Dios desea que volvamos al principio, cuando todo funcionaba sin problemas.  Adán no estaba enfermo, no tenía problemas económicos y Dios mismo le enseñaba.

Esto es lo que los pastores desean que entiendas.  Estás enfermo, tenemos un sistema de salud en el cuál, oramos por sanidad y eres sano. Nuestras reuniones se basan en enseñarte e instruirte en lo que Dios desea hacer contigo.  Todos necesitamos saber quienes somos y para qué existimos, y en nuestras reuniones el pastor nos enseña identidad y propósito.  Así también, nos enseñan a cómo manejar el dinero, y cómo no ser esclavos del dinero, aprendiendo a amar a las personas antes que al dinero, que se ha vuelto el dios de este mundo.

Como ves la gente tiene problemas con el tema del dinero, porque aman al dinero.  Cuando hay una necesidad son los que nunca dan, los que si ayudan, lo hacen para que los reconozcan, pero no por amor.  Sin embargo, el pastor nos enseña lo que dice Dios en su palabra: Si diera todo lo que tengo a los pobres y hasta sacrificara mi cuerpo, podría jactarme de eso; pero si no amara a los demás, no habría logrado nada.” 1 Corintios 13:3

Para Terminar

La realidad es que no nos afecta que hablen mal de nosotros (no soy pastor, pero somos parte del mismo cuerpo), porque Dios nos dijo desde antemano que iban a hablar mal de nosotros, pero nosotros seríamos bendecidos.  En esto creemos.

Estoy seguro, que estas palabras llegarán al corazón de las personas correctas y que este escrito será de bendición a aquellos que lo lean.

¡Un abrazo y muchas bendiciones!