Libres por Confesar

VIP - Discipulado
Centro Cristiano Bet-el, Dorado Puerto Rico

Confesar los pecados ante Dios tiene tanto poder que le quita todo derecho legal al enemigo de nuestras vidas. Toda persona que confiesa sus pecados prospera.
Proverbios 28:13-El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los Confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

Quebrantando el poder del pecado oculto
Efesios 2:8-10- Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Dios planeo desde antes de la fundación del mundo que usted viva para hacer lo bueno, que viva para cumplir el propósito por el cual nació.
El perdón activa la paz en nuestras vidas y nos libera para caminar en nuestro propósito.


Salmo 32:1- Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.

El problema del pecado oculto es que sirve como una conexión para que crezca la maldad en la persona. Por ejemplo, si existe algún pecado de infidelidad sexual en la persona y no lo confiesa, el corazón se endurece y no solamente lo hará una vez, sino que seguirá haciéndolo. Pero cuando usted confiesa sus pecados, le quita todo derecho legal de ser afligido.
Existen pecados que uno ha cometido en el pasado y es necesario presentar a Dios todos esos malos recuerdos y errores que cometimos para nunca más codiciarlos.

Salmo 25:7-De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; Conforme a tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh Jehová

Por lo general a todos nos enseñaron a esconder los errores y pecados; pero cuando conocemos el poder de la libertad, aprendemos a confesar nuestros errores, y así ser libres para siempre, y caminar sin tropiezos hacia nuestro destino.

Resumen
Cuando usted conoce el poder de la confesión y del perdón, confesara sin temor todo pecado oculto ante Dios, cerrándole toda puerta a su pecado pues usted toma del perdón que ya ha sido dado y se encuentra legalmente sin condenación y culpa delante de Dios. Lo peor que uno puede hacer es ocultar el pecado: eso no ayuda en nada, al contrario, debilita la vida espiritual del ser humano.
Recuerde que por más terrible que sea lo que usted haya hecho, Cristo mismo ya pago legalmente en su lugar, cumplió la condena que nos correspondía; confesar y arrepentirse es el acto legal por el cual usted accede a ese perdón.
Salmo 119:11-En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.