Un Corazón Avivado

VIP - Discipulado
Centro Cristiano Bet-el, Dorado Puerto Rico

 

2 Timoteo 1:6 “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.”

Dios quiere que nos mantengamos en un estado avivado, no le gusta la muerte. La Biblia dice que los muertos no alaban a Dios. Dios no está buscando una iglesia muerta sino viva.

Salmos 115:17“No alabarán los muertos a Jehová, ni cuantos descienden al silencio;”

Jesús cuando resucitó a Lázaro de entre los muertos. Primero, ordenó que saliera de la tumba y en seguida mandó que le quitaran las ropas fúnebres.

Juan 11:44“Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.”

Muchas personas nacidas de nuevo y llenas con el Espíritu Santo no se han quitado sus ropas fúnebres, sus ataduras, y huelen a muerto. Dios nos quiere vivificar.  Pablo le dijo a un joven discípulo, Timoteo, que avivara el don que tenía. Al parecer Timoteo sentía algo de temor, y se encontraba cansado e inseguro de su llamado, se estaba desanimando, así que, Pablo llegó con una palabra fuerte de ánimo.  Pablo le recordó de donde había venido su fe, instándole a recordar la fe de su abuela y madre, que recordara la imposición de manos y que avivara el don que había sido impartido.

Tú eres la única persona que puede avivar el don en ti, el fuego dentro de ti. Otras personas te pueden animar., pero en cuanto estés solo o cuando te alejes de ellos, podrás experimentar el desánimo de nuevo. Entonces tendrás que avivarte a ti mismo.   La vida es más emocionante al tener un corazón avivado.

¿Cómo somos avivados?

Éxodo 35:21“Y vino todo varón a quien su corazón estimuló, y todo aquel a quien su espíritu le dio voluntad, con ofrenda a Jehová para la obra del tabernáculo de reunión y para toda su obra, y para las sagradas vestiduras.”

Los que construyeron el tabernáculo del Señor fueron los de corazón con voluntad, los que se mantuvieron avivados hacia las cosas de Dios. Tú quizá digas: me gustaría estar avivado, emocionado, pero no me siento así. No sé cómo puedo avivarme.  No sirve de nada decir “me gustaría sentirme de esa manera”. Tienes que tomar la decisión de hacer algo al respecto, y si no es fuerte el deseo probablemente no harás nada. Para obtener la victoria sobre tus emociones, tienes que tomar una decisión concreta.  Deja de quejarte por lo que no tienes, o por lo que piensas que necesitas. Es necesario decidir y accionar para obtener algo.

Romanos 12:11“En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; el fervor mantiene avivando el fuego.”

Lo que sale de tu boca en forma de oración, alabanza, predicación o confesión es la manera más efectiva de avivar el fuego. De esta manera avivas el don en ti, mantienes ferviente tu espíritu y evitas el desánimo.  Recuerda todo lo que hacemos, debemos hacerlo como para el Señor y para su gloria. Debemos hacerlo por Él, a Él, para Él, a través de Él y con Él, y debemos hacerlo gustosamente, con nuestro corazón totalmente avivado.

Resumen

Una de las posibles razones para sentirte así es si las personas con las que tienes comunión están desanimadas, flojas, frías y medio muertas. El ánimo se contagia. Si las personas con las que te asocias son personas emocionadas, y animadas en las cosas del señor, dentro de poco tiempo tú serás igual. Procura seguir gente que te ayuden a mantenerte avivado, y se tu un canal de bendición para animar a otros.