Una Palabra Para Tí
En Defensa de los Pastores
“Los dueños de iglesias de Puerto Rico son millonarios, no creerás cuánto ganan.”
Vi esto en las redes y me llamó la atención de como la gente lo comparte y comenta en este tipo de artículos sin ser objetivos.
Vamos a Colocar las Cosas en Perspectiva
Es normal que hablen de los pastores y de los políticos, pero no de los mafiosos, maleantes y aquellos que hacen negocios ilegales. ¿Por qué? Pues obvio, porque saben que los mafiosos pueden llegar hasta donde están para terminar con sus vidas o las de su familia.
Ahora, el título del artículo “los dueños de iglesia son millonarios”, solo menciona el nombre de una persona, quizás puedan haber unos pocos más, pero se hace alusión a todos.
Si hacemos una lista de todos los pastores de Puerto Rico, que realmente son millonarios, encontraremos que son pocos.
Las Cosas Como Son
La biblia enseña sobre hombres que se aprovechan de las personas, que se hacen pasar por lobos vestidos de ovejas y que utilizan estrategias para engañar a las ovejas. Estas personas no son pastores según lo que enseña la biblia, son lobos engañadores. Estas personas Jesús las describió y nos advirtió de ellas.
“¡Cuídense de los profetas mentirosos, que dicen que hablan de parte de Dios! Se presentan ante ustedes tan inofensivos como una oveja, pero en realidad son tan peligrosos como un lobo feroz.” Mateo 7:15
Estas personas han estado y siempre estarán en medio de nosotros. Las personas son engañadas por su deseo desmedido de estas cosas vanas y como paga de su deseo pecaminoso.
“Así también, entre ustedes, habrá quienes se crean maestros enviados por Dios, sin serlo. Ellos les darán enseñanzas falsas y peligrosas, sin que ustedes se den cuenta, y hasta dirán que Jesucristo no es capaz de salvar. Mucha gente vivirá como esos falsos maestros, haciendo todo lo malo que se les antoje. Por culpa de ellos, la gente hablará mal de los cristianos y de su modo de vivir. Esos falsos maestros desearán tener más y más dinero, y lo ganarán enseñando mentiras. ” 2 Pedro 2:2-3
Los Pastores según la Biblia
Para poner en perspectiva correcta, los pastores no son dueños de la iglesia. La iglesia es una y el dueño es uno Dios. Cada pastor tiene la responsabilidad de un grupo que se constituye parte de la iglesia. La responsabilidad de los pastores va más allá de lo que los medios hablan. Los pastores son maestros, líderes, psicólogos y en muchas ocasiones son padres, hermanos, amigos.
“El que cuida la entrada le abre, y el pastor llama a cada una de sus ovejas por nombre, y ellas reconocen su voz. Luego el pastor las lleva fuera del corral, y cuando ya han salido todas, él va delante de ellas.” -Juan 10:3-4
Cuando la sociedad te desprecia, ¿a dónde vas?
Cuando los médicos te desahucian, ¿a dónde vas?
Cuando tienes una crisis y nadie te quiere ayudar, ¿a dónde vas?
Como ves los medios han tratado de distorsionar el mensaje y la figura de los pastores, pero la palabra de Dios nos había advertido que sería así. “Por culpa de ellos, la gente hablará mal de los cristianos y de su modo de vivir.” – 2 Pedro 2
Sabes que hay médicos que han hecho malas prácticas, pero sigues confiando en ellos. Igualmente, hay pastores que han hecho las cosas mal, y hay otros que son engañadores que se “visten de angel de luz”, que tienen el título de pastor, pero no lo son (según lo que explicamos), y al generalizar, se intenta dañar la imagen de los que realmente son pastores.
Tenemos un país que los medios se han encargado de exagerar lo que está mal y esconder lo que está bien. Y han logrado que nuestro pueblo se torne uno contra el otro.
Sin embargo, no enfatizan las entidades aportan mucho a su comunidad, y si no fuera por la iglesia, la crisis hubiera sido peor. La iglesia está compuesta por nosotros, y nosotros brindamos un servicio con todo nuestro amor y nos sentimos muy agradecidos de poder servir a la comunidad.
Las Ofrendas
Jesús dijo que es mejor dar. La palabra de Dios nos enseña que lo más importante al dar es la actitud de nuestro corazón. Y los hijos de Dios, lo entienden. Los hijos de Dios conocen las palabras de su padre y las obedecen, y no tienen problema con cumplirlas.
El principio divino enseña que es mejor dar que recibir. Que para cosechar, hay que sembrar. Esto es lo que se enseña y está en la bibla.
¿Y cuál es la mejor manera de enseñanza? A través del ejemplo de nuestras vidas, siendo un modelo a seguir. Ellos pudieran no enseñar estos principios y guardarlos para ellos y su familia, pero Dios les demandaría, por ser los líderes que Dios puso al frente de ese grupo de personas.
Claro, como explicamos anteriormente, no hablamos de los que se enfocan en el dinero de manera exagerada, haciendo de las ofrendas un negocio e inflando el corazón de las personas con el deseo desmedido de tener cosas materiales.
Si lees la biblia, verás a Abraham, Isaac, Jacob, José, Josué, David, Salomón, etc. que eran prósperos sobre toda la tierra. Los judíos tienen esta cultura y esto se enseña.
Cuando Jesus vino, lo primero que dijo fue, ¡Arrepentíos!, o sea, ¡Cambien su manera de pensar! La gente suele criticar, por el paradigma que tienen, y por el que el sistema y la cultura les ha creado.
Ahora, los pastores y ministros de la Iglesia tienen la responsabilidad de enseñar el sistema de gobierno del cielo. Dios desea establecer este sistema en nuestros corazones, porque Dios desea que volvamos al principio, él desea que seamos buenos administradores de lo que se nos ha concedido. Y que podamos multiplicar lo que nos ha dado, para nuestro beneficio y los menos afortunados.
Nuestras reuniones se basan en enseñarte e instruirte en lo que Dios desea hacer contigo. Todos necesitamos saber quienes somos y para qué existimos. En nuestras reuniones el pastor nos enseña sobre la identidad y propósito de Dios para nuestras vidas. Así también, nos enseña a cómo ser buenos administradores, y cómo no ser esclavos del dinero; aprendiendo a amar a las personas antes que al dinero que se ha vuelto el dios de este mundo.
Como ves la gente tiene problemas con el tema del dinero, porque aman al dinero. Cuando hay una necesidad son los que nunca dan, los que si ayudan, lo hacen para que los reconozcan, pero no por amor. Sin embargo, el pastor nos enseña lo que dice Dios en su palabra: “Si diera todo lo que tengo a los pobres y hasta sacrificara mi cuerpo, podría jactarme de eso; pero si no amara a los demás, no habría logrado nada.” 1 Corintios 13:3
Conclusión
La verdad no necesita ser defendida con gritos, sino vivida con convicción. Hoy más que nunca necesitamos aprender a discernir, a no dejarnos arrastrar por titulares sensacionalistas que solo buscan dividir y alimentar prejuicios.
Los verdaderos pastores, conforme al corazón de Dios, no se enfocan en riquezas terrenales, sino en cuidar, guiar y servir a las almas que se les ha confiado. Sí, hay falsos, pero también hay muchos fieles que han dado su vida por amor a otros, y eso merece ser reconocido.
Criticar es fácil cuando se desconoce el propósito. Pero cuando conocemos el corazón de Dios, entendemos que nuestra tarea no es señalar, sino amar, corregir con sabiduría y edificar.
Así que antes de compartir lo que destruye, pensemos en lo que construye. Antes de generalizar, busquemos la verdad. Y sobre todo, sigamos confiando en Aquel que ve los corazones y recompensa la fidelidad.
Que el amor, la verdad y la gracia de Dios nos guíen siempre.
Con aprecio,
Un miembro del Cuerpo de Cristo que aún cree en la verdad, la esperanza y el poder transformador del Evangelio.
🙏✨
¡Un abrazo y muchas bendiciones!


